Como habíamos prometido en las páginas finales de la entrega anterior titulada: “Alquimia I”, con suma satisfacción presentamos ante Uds. esta pequeña obra: “AlquimiaII” que es la continuación de la primera, y el resultado de la transcripción de nuevos materiales recopilados, que constituyen gran parte de la enseñanzas que el Venerable Maestro Lakhsmi ha impartido en República Dominicana sobre el tema de la Alquimia Sexual.
Tal como expresáramos en “AlquimiaI”, “el material expuesto ha sido transcrito fielmente desde los cassettes que contenían toda la valiosa información dada por el V.M. Lakhsmi. Salvo razones de ordenamiento y clasificación del material para poder lograr una presentación didáctica del contenido, se han respetado fidedignamente las palabras del Maestro”.
Reiteramos que con estos libros tratamos de cumplir el sagrado deber de preservar cada enseñanza del Maestro, y llevarla al lenguaje escrito, a fin de que todo aquel que esté sediento de sabiduría, pueda beber de estas fuentes perennes del saber del Ser.
Agradecemos infinitamente a todos los hermanos que nos han estimulado y ayudado a realizar esta labor. Dios les pague, y que la luz del Maestro vertida en la tinta y el papel, se haga luz en la conciencia de todo aquel que busque en estas páginas.
Iglesia Gnóstica Cristiana Confederada Dominicana.
Santo Domingo, República Dominicana
Diciembre de 1999
(MAS BIBLIOGRAFIA DE V.M. LAKHSMI)
Cuando el trabajo se hace bien, uno se descomplica de una cantidad de cuestiones porque la transmutación no es difícil, lo que es difícil es hacerlo bien.
En una ocasión hablando sobre la instrucción, el Maestro Samael dijo: “Mire, cuando se vaya hablar de cosas tan sagradas como el aspecto sexual debe de utilizar uno un léxico muy apropiado”. Entonces hagámonos conscientes porque aquí no se va hablar de cuestiones graciosas, vamos a hablar de lo más sagrado que hay en la persona, porque nosotros decimos que lo más sagrado que hay en nosotros es el Ser, y es lógico, pero resulta que el Ser necesita hacer una cantidad de creaciones y justamente las vamos a hacer con esa materia prima que es la energía sexual. Para nosotros los gnósticos la parte sexual es la parte divinal que nos ayuda a nacer para la tierra, nacer para el infierno y nacer para Dios, así que necesitamos mucha seriedad en esto.
El V. M. Garga Kuichines ha sido un maestro que quiso en su largo recorrido de estudiante gnóstico dar a conocer una serie de cosas, y él decía en una ocasión: “Bustos, toca hacerlo pero a mí me van a matar por eso”.

Lo más natural, lo más sencillo, para nosotros es practicar el Arcano. De las prácticas gnósticas es de lo más sencillo que yo he conocido, porque para la práctica del Arcano lo único que se necesita es que el hombre y la mujer estén aptos y no más; pero eso de ponerse a hacer conjuraciones, oraciones, prosternaciones y una serie de cosas para practicar el Arcano, yo no lo he oído, y me gustaría que si alguien lo ha enseñado así, me mostrara con un libro del V. M. Samael donde él dice que hay que hacer todo eso.

Resulta que de la parte sexual hay tres aspectos que son muy manejados por el estudiantado gnóstico que es la magia sexual (que es el Arcano), la magia del sexo (que es un poder terrible que todos podríamos manejar si fuéramos puros en pensamientos, en palabras y en obras), y la magia amorosa, que es otra.
Uno oye decir a las personas que se sienten mal, que se sienten decaídos, fríos, y resulta que no se maneja aquello, sin embargo, uno ve que los matrimonios se quieren, que se estiman, que se aman, pero no manejan esa clave, y ha llegado el momento de decirle a las gentes que sí se puede y cómo se hace. Ese es un voltaje, es una energía tan terrible que necesitamos aprender a manejar. Primero que todo, entre los hogares gnósticos debe de haber una cosa que se ha manejado hasta ahora en una forma muy elemental, que es que uno practica el Arcano, pero después de la práctica ¿Qué tiene uno que hacer?. Ha sido muy poco el conocimiento profundo, mágico, que tenemos de eso.

Si nosotros, en una práctica del Arcano, (fijémonos que esa energía crea y vuelve a crear dice el V. M. Samael), nosotros en el momento de transmutar hay un momento que hay amor para la pareja, y hay un momento que hay amor para con su Madre Divina. ¿Quién de nosotros, que vaya a hacer una práctica de magia sexual, no se pone bien chévere primero con su pareja? Indiscutiblemente hay que hacerlo, de lo contrario, sería un trabajo incompleto: no es que uno porque el hombre le provocó practicar el Arcano no vayan a haber ciertos intercambios con la esposa para que ese atanor este apto para el trabajo que se va a hacer.
Son cosas que se van volviendo tan prácticas que no se necesita de un tiempo, lo que se necesita es saberlo hacer. La mujer y el hombre van sabiendo cuales son sus puntos claves para que se prepare ese ambiente.

La pareja entra al trabajo, en ese momento hay un intercambio magnético entre ellos, pero yo he oído gentes que dicen, y entiéndanme porque no quiero que hayan malos entendidos, que entran rezando, y claro, uno le pide a su Ser, a su Madre Divina y entra al trabajo, pero uno por qué va a entrar con miedo a un trabajo que es tan normal, tan natural. La persona entra con miedo cuando siente que la mente está metida, de ahí que una misma enseñanza no sirva para todos, por ejem-plo: un hombre que se ha hecho ya diestro en eso, va con esa confianza porque está seguro de lo que va hacer. Ya habrá estudiantes que no pueden tocar a la mujer porque enseguida tienen que reti-rarse, pues entonces hay una serie de ejercicios, de Pranayamas y una serie de cosas para que no vayan a cometer el error de practicar el Arcano e irse a caer.

Después de que ya hubo esa unión entre hombre y mujer, ya esos intercambios magnéticos están envolviendo a la pareja, entonces viene la parte complementaria que es la identificación con la Madre, la proyección de la energía.

Cuando uno está bien excitado uno siente que fluye la energía por los poros, siente que la sangre fluye, siente que el corazón aumenta sus palpitaciones, ¿Quién es ese?, la misma Madre Divina, impulsando una energía, que en otro aspecto podría ser el Lucifer. Si nos dejamos llevar de la pasión somos Luciféricos, y si vencemos la pasión somos la Madre Divina, integrados.
El Momento para la Muerte del “Yo”.
Vamos a suponer que uno tiene determinado agregado que lo ha estudiado; pero no nos pongamos nosotros a hacer un mapa del cuerpo de nosotros y a formarnos (imaginarnos) un “yo” que a lo mejor esa no es la forma que él tiene. Uno siempre se imagina un “yo” feo, pero son formas mentales, son efigies que uno ha formado. En el momento máximo, casi en el momento que uno tiene que retirarse de la pareja porque el hombre ya no soportó mas, entonces en ese momento máximo es que le proyecta la energía eléctrica sexual a determinado agregado, pero no se lo imaginen en la cabeza, en el cóccix, ni en los
riñones, dejen que la Madre Divina desintegre ese agregado donde esté.
Les voy a contar una experiencia que tuve con determinado “yo” que me propuse pescarlo y me salía tal cual vez a la mente el tal “yo”. Era un problema con un hermano, que no vibraba bien con él, pero yo sabía que era un odio que tenía con ese hermano, y a mí me laceraba mucho el corazón saber que le tenía rabia, entonces yo siempre lo mandaba a la cabeza porque como a veces era en un pensamiento que se manifestaba, yo lo mandaba y se acababa el problema, duraba un mes y volvía, y se me aparecía. Hasta que en una ocasión pedí a mi Madre Divina que me diera la gracia de conocer en dónde estaba el tal “yo” ese, y ¿por qué no ser acababa?, ¡Tanto que lo trabajaba al nivel de pensamientos y de sentimientos!.
Cualquier día me puse a hacer unas transmutaciones con el “Ham Sah”, que es un mantram bendito para mí, pero ¡incomparable!. Yo lo estaba haciendo, pronunciando ese mantram, cuando de pronto veo que las corrientes magnéticas del mantram penetraban a mi centro instintivo y no a la cabeza donde yo buscaba ese diablo, o sea, que la Madre mía sabía donde estaba, que era un instinto mío brutal que había en contra de ese hermano. De allí es que he sacado la conclusión de que no es necesario uno ponerse a mandar a la Madre que proyecte la energía a tal o cual lugar, siendo que la Madre sabe en donde es que nosotros tenemos ese agregado psicológico.
No olviden que la fuerza sexual que desintegra determinado agregado es la máxima que se produce en el momento que la persona tiene que retirarse del trabajo. No nos pongamos a mandarle energía eléctrica a determinado agregado cuando todavía el recipiente, el crisol, está calentando, se le lanza cuando ya llegó el momento preciso de retirarse. A eso no hay que meterle cronología, eso es una cuestión que está fuera del tiempo, pero se necesita mandar lo máximo.

La Alquimia es una ciencia de la cual nadie ha podido descifrar el secreto de los alquimistas, porque eso ha sido velado, y está bajo siete llaves, aún todavía. El Maestro Samael entregó las claves del A. Z. F., el cual en sí mismo es una clave grandísima, pero las claves de la Alquimia en sí, las tiene que develar cada persona. El Maestro dice: “Unión del LimganYoni sin derramamiento del semen”, y en “Rosa Ígnea” dice “quien quiera volverse un Dios, haga esto...”, ¿Será que no hay algo más profundo detrás de todo eso? : lógico que sí.

La Transmutación es transformar una materia más densa en una más sutil y la mutación en algo espiritual, de modo que son dos etapas que tiene ese trabajo que nosotros estamos haciendo. Cualquiera transmuta, pero no cualquiera se hace mutante, téngase en cuenta eso que la mutación es más exigente porque se necesita tener uno mas conciencia, mas dominio de sí.

La persona que vaya avanzando en su proceso iniciático, místico, tiene que ir dándose cuenta hasta dónde, y cuáles son, las necesidades espirituales y biológicas que tiene para practicar el Arcano, ya que el ego “se enseña a sí mismo” a practicar la transmutación, le gusta practicar el Arcano para seguir viviendo de aquello.
Ahí está pues, se puede seguir sacando conclusiones de lo que es el Alquimista. Existe la parte de la biología, porque tiene una energía que la tiene que transmutar, y la parte espiritual, ¿Cuál es el sabio uso que está haciendo de esa transmutación para superarse espiritualmente?.

El maestro ha dado muchas asanas (posiciones), sin embargo él sintetiza en que nosotros los occidentales debemos practicar la posición normal que se conoce.
No toda posición nos sirve a nosotros los occidentales, porque si en el momento de una persona ir a practicar el Arcano se captara la vibración magnética tan fuerte que hay de plexo a plexo, entonces se daría cuenta que los plexos juegan un papel importantísimo. Si en la práctica se separan los plexos, la pareja debe desconectarse y transmutar como solteros.
Esto es porque el diablo se mete por el plexo y después, cuando se vuelvan a unir, se caen. Esta es una entrada del diablo, y en ese momento mientras estén unidos están protegidos, pero sepárense y vuelva, y háganlo, y verán que inmediatamente lo más seguro es que se caen.
En el momento de uno ir a hacer una práctica, uno se encomienda a su Dios, a su Madre Divina. Entró a la práctica, pues estese quieto, a no ser que sea un atleta de aquellos que puedan hacer ciertos movimientos, pero sin separarse, o sea, que no se le da campo al diablo.
Acuérdense que ese diablo al que nos estamos refiriendo, está dentro de nosotros, pero hay una fuerza que se mete por los plexos y viene la caída.

Por ejemplo: el Maestro dice que en los matrimonios gnósticos debe reinar el amor, y eso es lógico, pero entonces las personas creen que para ir a la práctica del Arcano si sienten deseo o lujuria, o como le quieran llamar, ya no se puede porque estamos dañando el trabajo, entonces ¿Qué es lo que vamos a transformar? Yo tengo grabaciones del Maestro donde él dice que lo que transformamos es la pasión ¿Quién es capaz de ir a practicar el Arcano sin deseo?, ¿Está seguro que es pasión sin deseo, o deseo sin pasión?, Entonces son dos cosas que están ligadas. Lo importante es que entre la pasión y la voluntad, se imponga la voluntad que es lo importante. Dice ponga la voluntad que es lo importante. Dice el Ritual: “Refrenando el impulso sexual podéis transformar el esperma sagrado en energía”, eso es lo que necesitamos. Busquemos las cosas más sencillas y hagamos la práctica sin temor, sin mas arandelas.

La clave está en no dejarse caer por ningún motivo, nunca jamás en la vida derramar una gota de semen el hombre, y la mujer nunca llegar al orgasmo. Pronunciar correctamente los mantrams que el Maestro enseña. El mantram IAO, se debe pronunciar hasta hacer presión (en el cóccix), y que los pulmones queden sin aire, y es con esa presión que sube la energía.

La voluntad en el trabajo es lo que se necesita tener para mantenerse firme en el proceso de la práctica y nunca irse a caer, y en esto hay tres cosas que se necesitan: la parte física que produce la energía, la voluntad que la transmuta, y la conciencia para ubicarla, porque puede ser que la persona transmute pero no tiene conciencia del trabajo que está haciendo, y entonces esa transmutación se le torna negativa y se le viene al suelo el trabajo que está haciendo, que es lo que ha pasado con tantos Hanasmussen que ha habido en la doctrina.

La práctica del Arcano no es para pensar, es para sentir y orar. El hombre debe sentir a la mujer, y ella debe sentir al hombre, porque en ese momento, si el trabajo está bien echo, la Madre está integrada con la mujer, y el Padre integrado con el hombre, y son Dioses creadores. Aquí sólo debe actuar el sentir, que en otros términos es el Amor.

Muchos hogares no están trabajando con la transmutación como debe ser porque existe el desamor, y no se quiere arreglar la situación, no le buscan la coyuntura para saber cual es el motivo que hay por el cual no están haciendo el trabajo.
Cuando uno estudia aquello se da uno cuenta que lo que hay son terribles egos que rechazan a la pareja. Total, estamos perdidos si los esposos no se proponen a subsanar aquellas pequeñas asperezas que producen esos enfriamientos que le están estancando el trabajo. Y creen que están.
En el capítulo final de este libro se entrega un trabajo especial para ayudar a las parejas a combatir el desamor.
haciendo la iniciación y no la están haciendo, porque tienen un problema latente entre los dos que no lo eliminan, entonces ¿qué iniciación están haciendo?.
El casado que se deja trancar porque no es capaz de sobrepasar los detalles que se le presenta en pareja no avanza y se queda estacando. Si los espacios no se llenan con la comprensión, con el diálogo, entonces para qué se hacen ilusiones si allí están estancados.

El Arcano A. Z. F., no es un arcano, son tres. La “A” corresponde al Arcano No. 1, la “Z” al Arcano No. 30 que viene a ser el 3 y la “F” al Arcano No. 7. Esos tres Arcanos determinan que el No. 1 es el Kether, es el mago. El Arcano No. 3 pertenece al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, que es la ley del 3, y el Arcano No. 7 pertenece a esa ley que organiza, es decir, que cuando la persona va a realizar una transmutación, lo primero que se tiene que dar cuenta es que está representando a Dios como unidad, está pidiendo esa transformación de la energía, que esté presente en eso la ley del 3, que le va a servir para crear; por eso el Padre se llama el Arquitecto del Universo, porque Él es Dios, el que está haciendo este mundo, que es la creación interna que viene a ser los cuerpos superiores cuerpos superiores existenciales del Ser. Nuestro arquitecto interior hace el esfuerzo para que estas tres leyes hagan la creación dentro de nosotros.
Una persona puede durar 20 años practicando el Arcano y no crea cuerpos solares porque no ha tenido ni la menor idea de que cuando se unen a su complemento a transmutar, lo que está haciendo es la transformación de la energía para que se convierta en esos cuerpos y en aquellas creaciones que nosotros necesitamos hacer.
El 7 es la ley que organiza, por eso esas siete iglesias deben tener esos 7 colores, tiene que tener una armonía, no solo con el mundo tridimensional, sino con todas las 7 dimensiones internas. En la transmutación deben hacerse presentes estos tres aspectos.
El resultado de eso es el 11, que es la Divina Madre, que es el Ser que se hace presente en el momento de la transmutación, porque ella reúne estos valores concientivos de los tres números para que aparezca el 11, que es el número de la Madre.
La Isis dice “mi número es 11 y mi palabra es 56”. Ese 56 es porque están 4 grupos de 14 que corresponden a los 4 elementos. El 11 da 2, que es el Cristo. En esta pareja que está haciendo su trabajo aparece el arquitecto que es la Unidad, es el Ser, aquello que hay adentro; aparecen el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo haciendo la creación, aparece el 7 haciendo una organización, aparece la Madre dispuesta a eliminar al ego, y aparece el Cristo como resultado de todo el trabajo que es el nacimiento de ese niño de la Alquimia.

La mujer, secreta líquido por las glándulas de Bartholino, y el hombre también secreta unos líquidos prostáticos, ambos son lubricantes. Algunas personas tienen muchísima secreción de esto por la excitación, y dicen que es semen, pero generalmente no es. Ahora bien, para eso es que se hacen esas respiraciones profundas. El maestro Samael decía en una ocasión que a nosotros los gnósticos los magos negros nos llamaban “los fuelles”, porque nosotros utilizamos las fosas nasales para transmutar. Así que lo que se necesita en esos momentos son buenísimas respiraciones, profundas respiraciones, con la intención de mandar hacia adentro esas corrientes magnéticas.

El tiempo de la unión lo determina la voluntad de la persona. En la pelvis hay una energía, en los labios hay otra y en el plexo otra. Los labios de la mujer tienen una fuerza masculina, y los labios del hombre tienen una fuerza femenina. En el plexo solar está la fuerza del Cristo y en los labios la fuerza del Padre, entonces una pareja que hace ese trabajo de la Diana se están cargando de pura energía sexual que producen aquellos centros. Si hay unión sexual, toda esa energía se concentra en la parte sexual para la creación de otras cosas.

Las parejas no se deben retirar hasta que no venga el máximo, porque eso de que hierva a cien grados es para todos. Si la persona se retira antes de que la energía dé esa tonalidad, la transmutación queda mal hecha, y por consiguiente viene después una polución. Debe de haber el momento máximo en que le está indicando que si no se retiró hubo un peligro, pero no se retire antes del peligro, porque ahí es donde se ve. Además el cuerpo tiene unos esfínteres los cuales se dilatan en las personas comunes y corrientes, y lo normal es que la energía salga, pero en nosotros se tienen que fortalecer para que al contraerse esos esfínteres no dejen salir la energía, pero no se pueden desarrollar y fortalecer hasta tanto uno no se haga diestro en el momento que se tiene que retirar. Es decir, en ese momento es cuando se ve el peligro, para que no haya caída y sí haya una transmutación.
Una energía que uno aparentemente transmutó, pero no llegó a tener esa temperatura, no se transforma, o sea, ¿Qué vapores extrae?.

El esperma tiene su forma pero después de transmutado, esa forma desaparece en él, porque el esperma, como una semilla, desaparece para que nazca la planta. Un esperma al entrar a la matriz deja la cola, así el grano se abre para que salga la plantita que es la parte Crística, entonces lo que va quedando de ese esperma es la energía Crística. Pero si él no recibe ese calor a cien grados, no revienta, y el esperma muere con esa energía Crística, y no se está haciendo el trabajo. Hervir a cien grados es llegar al máximo de excitación y tener el valor de retirarse, porque si la persona se deja caer sin el refreno, el esperma, o los espermatozoides, salen con la forma que tienen, con la semilla adentro, entonces uno que logre llegar se convierte en un muchacho y los otros millones, como no escapó la energía, se convierten en larvas porque esto se corrompe con la semilla adentro, entonces no fructificaron, pero crearon algo. El que revienta se convierte en vapores para posteriormente pasar por la mutación.

Algunas personas desde que comienzan a practicar el Arcano se ponen a rezar, haciendo oración, pidiéndole a todas las jerarquías que le ayuden, y qué sucede, que hay tanta mística que viene un enfriamiento tal que si no hay ciertos movimientos muy suaves no se llega a ese máxi-mo del trabajo. Cuando se hace antes de tiempo esa oración, esa concentración máxima, se puede presentar ese enfriamiento.
Hay tres etapas que nosotros las tenemos que vivir y debemos ser conscientes en que nivel es-tamos, que son: Neófito, Iniciado y Adepto. Uno no debe, siendo Neófito, dárselas de que es ini-ciado, ni el Iniciado dárselas de que es un Adep-to, porque cada una de esas etapas se dan, no por-que se ponga a decir “ya estoy en esa”, sino por-que es capaz de manejar esa situación.

Debemos ir al trabajo sabiendo que es una combinación, de que no nos vamos a caer porque pensamos que la práctica del Arcano debe estar excluida de una cantidad biológica. Es una necesidad espiritual, pero no le podemos quitar, por estar demasiado conectado con lo espiritual, la función biológica. Si la persona se une, tiene que hacerlo con la combinación de que también están haciendo una necesidad biológica, y cuando ya tiene que pedirle a la madre que nos cuide, que nos proteja, que nos ayude; no olvidarse de la Madre, pero tampoco descuidar de que están gozando una organización, una satisfacción que se necesita.
Debemos ser naturales para no descuidar la parte humana, que es la que le está prestando prácticamente la ayuda a la realización de la obra. En ese momento la persona está invadida de una fuerza que se llama Lucifer, y el deseo, que le hace sentir una cantidad de cosas, venza el impulso final y ya logró uno salir bien.

Cuando la persona siente que vinieron unas palpitaciones, que son las contracciones peristálticas, entonces tiene que retirarse, porque esos movimientos vienen ya cuando la energía está lista para echar la arremetida. Al refrenar, ese esperma que está recibiendo ese calor, libera la energía, el alma del esperma; y el organismo se encarga de desechar los residuos por los medios propios que él utiliza.
Esos vapores se convierten en la lanza que el maestro dice, donde la Madre desintegra el agregado, si en ese momento la persona tiene dos ubicaciones, la una en el agregado que necesitó desintegrar y la otra en la energía que es la misma Madre Divina, la ubica y ella desintegra el agregado. Ese es el momento preciso de la muerte del ego. No es ponerse todo el tiempo a pedirle a la Madre que le desintegre el ego, y en el momento que sintió el impulso no le disparó al elemento. Son cuestiones de precisión. Cuando sintió ese impulso máximo, refrenó, y esa energía en lugar de salir se proyectó, la energía es la misma Madre Kundalini y el agregado que tiene ubicado; y hay las dos cosas: la transmutación bien hecha y la desintegración del ego.

Algo que debemos tener en cuenta es que, cuando se produce el máximo impulso ya no se vuelve a conectar otra vez, porque ya el trabajo se hizo, y si quedó bien hecho no hay porque unirse de nuevo.
