Una pareja llena de fuerza, llena de energía, practica eso y tienen una voluntad pero fuertísima, y no se exponen a que el hombre tenga una pérdida de energía. Los órganos quedan haciendo contacto pero no hay unión. En los antiguos tiempos les entregaban esa clave a los esposos y sólo se iban a unir sexualmente cuando habían matado la legión, ¡Cómo será de poderoso eso!. Esa pareja vivía todos los días con una actitud de acero. Esto es para tener uno lo que se llama “voluntad”. La unión ya de tipo sexual es para la creación.
La mujer a nivel del útero, y el hombre a nivel del glande, tienen unos centros, chacras o vórtices que se encargan de fusionar el Mercurio y el Azufre para la creación de los cuerpos internos, pero esta práctica es de lo mejor que se ha conocido para que la persona tenga voluntad de enfrentarse con cualquiera de las circunstancias que se le presenten en la vida, en el camino, en la iniciación, ¡de todo!.
El Flujo de Energía en la Conexión.
Cuando la pareja se sienta que no está en extremado peligro, entonces pueden unirse sexualmente, y ya la energía que iba a fluir por la pelvis, plexo y labios queda conectada directamente a los órganos sexuales, y el conducto que ellos tienen va directamente a “Laodisea”. Eso ya sube a la glándula Pineal y desde allí, el mismo arquitecto que hemos dicho, va haciendo la obra de la creación de cuerpos internos.

