Las damas, por su misma naturaleza, son pasivas. El hombre que se niega a darle ese estímulo a esa mujer, crea una situación en la que ella no responde en la misma forma ¿Quién sale perdiendo? : El hombre. Porque si ella no le está respondiendo a esa exigencia, el mercurio que ella tiene que darle, como un magnetismo que tiene que pasar para que fecunde el azufre, no llegaría, y el azufre sólo no puede crear.

