Esos vapores se convierten en la lanza que el maestro dice, donde la Madre desintegra el agregado, si en ese momento la persona tiene dos ubicaciones, la una en el agregado que necesitó desintegrar y la otra en la energía que es la misma Madre Divina, la ubica y ella desintegra el agregado. Ese es el momento preciso de la muerte del ego. No es ponerse todo el tiempo a pedirle a la Madre que le desintegre el ego, y en el momento que sintió el impulso no le disparó al elemento. Son cuestiones de precisión. Cuando sintió ese impulso máximo, refrenó, y esa energía en lugar de salir se proyectó, la energía es la misma Madre Kundalini y el agregado que tiene ubicado; y hay las dos cosas: la transmutación bien hecha y la desintegración del ego.

